Historia Filipense

Breve historia de nuestro colegio en Alcalá de Henares.

El colegio Sagrado Corazón de Jesús, se encuentra situado en pleno corazón de Alcalá de Henares y es el colegio más antiguo de la ciudad complutense. El Centro cumple su función educativa-cultural en esta Ciudad. Sin su existencia habría quedado esta labor sin realizar desde 1857, año en que se abrió el Centro “Sagrado Corazón de Jesús”. Desde entonces, siempre han tenido sitio los alumn@s de clases sociales desfavorecidas. A partir de las Subvenciones y Conciertos para la Educación Infantil, Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria, se ha hecho posible una mayor apertura a dichas clases, teniendo acceso a la educación integral que se imparte, un número considerable de alumn@S.

El colegio “Sagrado Corazón de Jesús” goza del reconocimiento de su labor educativa por parte de la sociedad alcalaína, no pudiendo satisfacer todas las solicitudes presentadas para la admisión de alumn@s en el Segundo Ciclo de Educación Infantil, debido a la gran demanda que existe para este Nivel cada curso escolar.


Fundadores

GERTRUDIS CASTAÑER Y SEDA

Nace en Mataró (Barcelona) el 14 de agosto de 1824.

Es la pequeña de tres hermanos a quienes ve  partir del seno familiar para seguir la carrera sacerdotal y religiosa respectivamente. Huérfana de padre desde los tres años crece al lado de la madre hasta 1845 en que ingresa en el Carmelo de Mataró, al regresar su hermano Marcos de Italia.

No estaba en los planes de Dios el que Gertrudis abrazase la vida contemplativa, pues se ve obligada a salir del Convento por enfermedad, antes de la Profesión religiosa. Lejos de vivir este contratiempo como un fracaso, inicia en la propia casa un apostolado de acogida de niñas pobres, para enseñarles el Catecismo y darles instrucción. Estas serán las bases en que se asiente la futura Congregación.

Muerta la madre en 1857 y liberado Marcos de la dirección de las RR. Concepcionistas de Mataró, se unen los dos hermanos en una tarea común, a fin de dar respuesta a una necesidad urgente de la ciudad. La descristianización que conlleva la naciente Revolución industrial y el ambiente deshumanizador que se respira en las primeras fábricas es una fuerte llamada a su generoso corazón para que no permanezca insensible
El 21 de noviembre de 1858 inicia su andadura, de forma oficial, la naciente Congregación. Pronto queda pequeña la casa solariega de los Castañer a la que acuden más de 300 niñas y jóvenes de las fábricas y sirvientas de la ciudad. Gertrudis muere en la ciudad de Barcelona el 25 de mayo de 1881.

EL SANTO DE LA ALEGRÍA

Nació en Florencia en 1515 y a los 26 años llegó a Roma como vagabundo del Señor.

Educado por los dominicos de Florencia fue por ello gran admirador de Savonarola. Es uno de los santos más amables del calendario de la Iglesia. Un día el hermano Zaboni le riñó porque se reía a carcajadas cuando leía las bromas del cura Arlotto: «Está mal que los sacerdotes rían ruidosamente», le dijo. Le contestó Felipe: «El Señor Dios es bueno, ¿cómo no va a alegrarse de que sus hijos nos riamos? La tristeza nos hace doblar el cuello y no nos permite mirar al cielo…».

Felipe llegó a ser conocidísimo en Roma. Fue amigo de san Ignacio y de san Francisco de Sales. Es casi proverbial su don de lágrimas y de hacer milagros. Sin embargo, el Papa Pablo VI, haciendo caso de rumores y calumnias, le retiró las licencias para confesar. Esto lo sufrió pacientemente.

Su obra por excelencia es la fundación de la Congregación del Oratorio para instruir a los niños y a los jóvenes.

Antes de morir, en 1595, quemó incomprensiblemente todos sus escritos. Su fiesta se celebra el 26 de mayo.

Mensaje:

Vivir alegre es hacer felices a los demás. Con tono jovial dedica largas horas a charlar con los jóvenes y a compartir su alegría. Se le llama el santo de la alegría. Para él, la alegría es fruto del amor y camino que conduce al amor. La alegría es una necesidad y una fuerza vital en la vida. Es indispensable para la salud corporal y espiritual. La alegría hay que cultivarla mirando más el aspecto positivo de las cosas y de las personas que el aspecto negativo. Es cierto que la alegría no suprime el sufrimiento, pero lo alivia y lo transforma.

San Felipe Neri había experimentado que asistir a enfermos, visitar cárceles o atender a pobres peregrinos con alegría ayuda a descubrir más posibilidades que haciéndolo con tristeza o con miedo. El libro de los Proverbios asegura que «la alegría de corazón es un festín perpetuo» (Prov 15,15).
Dirá este santo que la alegría es nuestro primer poder y hasta nuestro primer deber. La necesitamos y la necesitan los que conviven con nosotros.
Vivir alegres es transpirar paz, serenidad, confianza. Es no dejarse vencer por las circunstancias, el infortunio, el dolor o la fragilidad de las cosas.

La alegría nos viene cuando nos damos a los demás y seguimos a Jesucristo.

MARCOS CASTAÑER Y SEDA

Nace en Mataró (Barcelona) el 13 de julio de 1815 en el seno de una acomodada familia.

El mayor de tres hermanos, cursa sus primeros estudios en el Colegio que los PP. Escolapios tienen en esta ciudad. En 1835 ingresa en el Seminario de Barcelona para seguir la vocación sacerdotal. Tres años más tarde se cierra dicho centro a causa de la situación política española y decide ir a Roma a completar sus estudios eclesiásticos.

Es ordenado sacerdote y, en marzo de 1839, celebra su primera Misa en la ciudad eterna. Un año más tarde obtiene el título de Misionero Apostólico y permanece en Italia hasta 1845 ejerciendo el ministerio de la predicación y ampliando estudios. En estos años toma contacto con los PP. Filipenses de Roma y queda cautivado por la vida y doctrina de S. Felipe Neri, fundador del Oratorio. Cuando más tarde funde la Congregación en 1858 le dará por Patrón a este santo florentino y las primeras hermanas recibirán el título de "Hermanas de San Felipe Neri".

Además de Director de dos Congregaciones Religiosas en Mataró de 1846 a 1856 se destaca por su celo apostólico, su preocupación por la juventud y su amor a María Inmaculada, estableciendo diversas Congregaciones marianas a lo largo de la geografía catalana. Obra característica suya son los Ejercicios Espirituales.
Sus principales escritos giran en torno a la Congregación: